El Corredor Sur inicia su gran transformación
El Corredor Sur se prepara para una de las transformaciones viales más importantes de los últimos años. El proyecto de ampliación y modernización contempla nuevos carriles de circulación, intervenciones en puentes e intercambiadores, la ampliación del viaducto marino y la implementación de un sistema de peaje electrónico “Free Flow”, que permitirá a los conductores pasar por los puntos de cobro sin detenerse.
La iniciativa, impulsada por ENA Sur, contempla una intervención de aproximadamente 17 kilómetros y una inversión estimada en $300 millones, con el objetivo de aumentar la capacidad de la autopista y mejorar la conexión entre la ciudad de Panamá, Costa del Este, Tocumen y el Aeropuerto Internacional de Tocumen.

Más capacidad para una ciudad en movimiento
Uno de los principales componentes será la ampliación de la capacidad vial. En distintos sectores se incorporarán nuevos carriles, mientras que también se realizarán mejoras en rampas, accesos y zonas de incorporación.
En el tramo marino se proyectan cuatro carriles hacia Paitilla y tres hacia Tocumen. Desde Costa del Este hasta Tocumen se contemplan tres carriles por sentido, con carriles adicionales en puntos estratégicos. En algunos sectores de Costa del Este y Ciudad Radial la capacidad será aún mayor.
El reto del viaducto marino
Uno de los trabajos más relevantes será la ampliación del viaducto marino entre Atlapa y Costa del Este, con una longitud aproximada de 2.39 kilómetros.
Esta sección representa uno de los mayores desafíos de la obra debido a las características del terreno y las condiciones hidráulicas del área. El proyecto también contempla intervenciones en pasos costeros y estructuras ubicadas entre Punta Pacífica y Atlapa.
Peaje sin filas: llega el Free Flow
Otro cambio importante será la modernización del sistema de cobro. Las tradicionales casetas de peaje serán reemplazadas por un sistema electrónico Free Flow, diseñado para que los vehículos puedan atravesar los puntos de cobro sin detenerse.
La medida busca reducir las filas y evitar las maniobras de frenado y aceleración que actualmente pueden generar embotellamientos en los puntos de pago.
Impacto ambiental bajo control
El proyecto reconoce riesgos ambientales en el área marino-costera: ruido, vibraciones, turbidez del agua y afectación de ecosistemas. Las medidas incluyen:
- Monitoreo de calidad del agua.
- Cortinas de turbidez.
- Reforestación.
- Programas de rescate y reubicación de fauna.
Una obra que marcará el futuro de la movilidad
La ampliación busca ofrecer una vía con mayor capacidad y una operación más moderna, reduciendo los puntos de congestión y facilitando el desplazamiento hacia el sector este de la ciudad.
Sin embargo, durante la ejecución los conductores deberán enfrentar posibles cambios en la circulación, cierres parciales, ruido y otras afectaciones propias de una obra de esta magnitud. De hecho, ya se han anunciado cierres parciales relacionados con trabajos de ampliación en el área de Costa del Este.
El reto será convertir esta importante inversión en una solución real y duradera para la movilidad urbana de Panamá, combinando infraestructura, tecnología y una adecuada planificación del tránsito.
